Alcemos la voz

    Aunque el mundo haya avanzado, y las mujeres hayamos alzado la voz  para conseguir los derechos que nos corresponden por naturaleza, a todas, alguna vez, nos han silenciado nuestra voz. Y es que por muchos que nos intenten convencer de que ya no hay desigualdades, y que por vivir en España somos unas privilegiadas, nosotras sabemos que ni somos privilegiadas ni el problema reside solo en España.

   El otro día en clase de Religión, la profesora nos preguntó que cuántos de los que estábamos allí nos consideramos feministas, por suerte la mayoría había levantado la mano pero para mi sorpresa un grupo de chicos sentados al fondo se habían quedado cabizbajos y con sus brazos cruzados, ¿La razón? Ni siquiera tenían claro el significado del término “feminismo”.

En mi opinión, ese es el problema, la desinformación de los jóvenes y la despreocupación de los problemas que nada tienen que ver con ellos, ya que es fácil mirar hacia otro lado y quedarse cómodamente de brazos cruzados permitiendo las injusticias que pasan a su alrededor. Y cuando existe esta desinformación, las locas somos nosotras, y nuestra lucha es una manera de acabar con ellos, y se siguen burlando, y miran hacia otro lado. En 2020, 45 mujeres fueron asesinadas en España a manos de sus parejas o exparejas, solo en España, ¿Y en el resto del mundo? ¿Y cuántas mujeres violadas? 1.873 denuncias por abuso sexual en 2019. Y todavía hay personas que no se consideran feministas, y todavía hay personas que nos quieren tirar por tierra nuestra lucha, y una vez más nos quieren silenciar nuestras voces. Lo que necesitamos es una mejor educación y no crear un mundo de mentes cerradas que no permitan el progreso real de nuestra sociedad.

  En conclusión, necesitamos una mejor educación para los y las jóvenes, el conocimiento es poder, y podemos crear una sociedad mejor en la que el género, la nacionalidad o la orientación sexual no sea una barrera entre los seres humanos. No somos “las pesadas feministas” somos mujeres que luchan por lo que nos pertenece. Mujeres que alzan la voz y que no hay quien las callen.

Evelyn Hernández Martín (1º Bachillerato Humanidades)