Descendientes emigrantes (Concurso cuento-redacción «Migración. Mar de oportunidades» del FECAM curso 2021/2022)

José Valido González nació en el año 1930 en un pueblo llamado Valleseco en Las Palmas de Gran Canarias. José era el único varón de cuatro hermanas. Vivían en un lugar en el que había un colegio muy pequeñito donde estudiaba juntos.

Cuando él cumplió dieciocho años decidió emigrar a Cuba ya que en España, en esa época, había mucha pobreza. Deseaba, con todas sus fuerzas, encontrar nuevas oportunidades de vida.

José era un joven que emigraba para buscar suerte en otro país. En el año 1948, José Valido González cogió una maleta con dos camisetas, un pantalón, un par de calcetines y se marchó a un lugar donde creía que iba a tener una mejor vida.

De camino a la zona de embarque, se encontró con un viejo amigo de la escuela y hablaron durante largo tiempo tomando café.

Después, José llegó al avión y preguntó por su asiento. La azafata le señaló cuál era el suyo y cuando se dispuso a sentarse se dio cuenta que el señor que estaba sentado en el asiento continuo era Leonardo, el viejo amigo con el que pocas horas antes había compartido una charla sobre sus vivencias. Durante todo el vuelo estuvieron hablando y
José le contó el motivo de su viaje. Leonardo le dijo que tenía una empresa muy grande en Cuba, por eso viajaba para ver si todo iba en orden. Cuando se bajaron del avión, José se disponía a marcharse cuando Leonardo le pidió que anotara su número de teléfono por si necesitaba trabajo.

Al poco tiempo, José lo llamó y le contestó una señora. Ésta le preguntó si estaba dispuesto a trabajar en I.V.S. una empresa de coches; él no se lo pensó dos veces y aceptó. Trabajó durante cinco años en esa empresa y además se convirtió en uno de los mejores vendedores.

Una tarde hermosa de primavera, José conoció a una linda cubana llamada Nuria. Era hija de una familia muy conocida en Cuba, ya que regentaba una cafetería. Fue precisamente en esta cafetería donde José conoció a su joven amada y ya nunca más pudo apartar su mirada de sus ojos. Un día decidió hablarle, le pidió una cita pero ella lo rechazó. Sin
embargo, José se tomaba todos los días su café allí y, al cabo del tiempo, se hicieron muy buenos amigos. Pero él la amaba, con todas sus fuerzas y todo su ser; así que, tras unos meses, decidió decirle la verdad.

Finalmente fueron novios y decidieron vivir juntos. A los cinco años de relación, decidieron casarse y al cabo de dos años tuvieron su primer hijo llamado Pablo. José llevaba una vida feliz y sin preocupaciones, pero no paraba de pensar en su familia.

Cada dos viernes iba a cenar con la familia de Nuria, pero él siempre se acordaba de sus padres. José recibió un día una llamada de su tía de Gran Canaria. Le anunciaba que su padre estaba muy enfermo. Él no se lo pensó dos veces y habló con Leonardo para que le permitiera ir a Gran Canaria.

José compró un billete de avión que salía en tres horas. Fue al aeropuerto de Cuba con su mujer, su pequeño hijo y sus hermanas. El vuelo se retrasó diez horas por problemas técnicos del avión. Su mujer era la primera vez que viajaba y estaba muy nerviosa.

Cuando llegó a Gran Canaria le estaba esperando una furgoneta de color negra con los cristales tintados. Los recogió y los llevó a Valleseco (su antigua casa, su antiguo pueblo…) Cuando iba de camino al pueblo se fijó en que todo había cambiado, su isla era totalmente diferente.

Una vez en casa todo le parecía diferente. El terreno donde él solía jugar ahora era un edificio de nueve plantas y el parque donde pasaba las mayorías de las horas jugando ya no existía. Estuvo un largo tiempo cuidando de su padre junto a su madre, ya que sus hermanas habían tenido otro nuevo empleo y trabajaban para pagarle la medicina a su padre. José decidió quedarse en Gran Canaria hasta que su padre se encontrara mejor.

Un día recibió una llamada, era Leonardo para decirle que había ampliado su empresa en Gran Canaria y a partir de ese día ya iba a tener trabajo. José y sus hermanas lograron pagar los medicamentos y así salvar la vida de su querido
padre. Al mes de su recuperación, su padre y una de sus hermanas fallecieron en un accidente de tráfico yendo al médico a ver los resultados de un análisis que solía hacerse para ver como seguía la curación de su enfermedad.

En ese momento José decidió quedarse en Gran Canaria para no dejar sola a su madre, esa madre que sufrió junto a su padre la pena de no tener a sus hijas e hijo cerca durante tantos años.

Después de cinco meses del trágico accidente, Nuria le contó que estaba embarazada de su segundo hijo. Dicha noticia fue una gran alegría para esa familia que estaba rota de dolor.

Al pasar varios años Nuria, decidió traerse a sus padres a vivir a Gran Canaria ya que en Cuba no había trabajo y estaban pasando hambre.

Cuando llegaron los suegros a Gran Canaria ese día fue el más feliz de la familia Valido. Por fin se unían por completo la familia canaria y cubana para no separase más.

Carlos Valido Suárez

1º Bachillerato de Humanidades

IES Feria del Atlántico

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