Disertación – «Materialismo vs Idealismo» en el curso 2021/2022

En nuestro mundo, existen objetos que podemos ver, tocar, y percibir a través de nuestros sentidos; esta es la materia. Pero a su vez, existen cosas que no vemos, ni tocamos, ni podemos percibir a través de nuestros sentidos; estas son las ideas. Estas dos afirmaciones han dividido al mundo filosófico en dos, los idealistas y los materialistas. Gracias al surgimiento de estas dos corrientes tan diferentes han podido aparecer preguntas muy interesantes cuyas respuestas, dependiendo del bando, las hace más interesantes. Como por ejemplo. Todos pensamos. A lo largo de nuestras vidas pensamos de muy diversas formas. A veces, forma parte de nuestra rutina una manera de pensar casi automática y aparentemente inconsciente que llevamos a cabo mientras realizamos nuestras tareas cotidianas. Pero, ¿por qué pensamos?

Los materialistas responderían a esta pregunta afirmando que pensamos porque tenemos cerebro, en otras palabras, es la materia la que crea ideas y estas ideas provienen de las cosas materiales que nos rodean, es decir, el mundo exterior gracias a las sensaciones que producen dichos objetos. Francis Bacon, un filósofo materialista, defendía que el hombre necesitaba dominar la naturaleza y esto se lograría a través de la ciencia. Con esto estaba de acuerdo también el famoso pensador Karl Marx, el cual afirmaba que la práctica humana es la comprobación más decisiva de la veracidad de nuestros conocimientos, y que en el mundo no hay cosas incognoscibles e inteligibles, sino simplemente cosas aun no conocidas, pero que la ciencia y la experiencia se encargarán de revelarlas y de darlas a conocer, en las que el pensamiento sería una herramienta más para lograrlo.

En cambio, los idealistas responderían que es gracias a que tenemos espíritu el cual nos hace decidir, nos da la moral y el remordimiento. Pero para entender mejor a los idealistas, vamos a centrarnos en el origen de la humanidad, cuando el hombre pensó por primera vez y se planteó preguntas las cuales le era imposible responder. La ignorancia del mundo en que vivía le generaba miedo pues nosotros le tememos a lo que desconocemos, por ende la ignorancia sumada al miedo en el hombre, hizo responder sus preguntas de una forma no tan convincente, fiándose de cosas que nunca sintió o vio, fiándose de ideas. El primer hombre se preguntaba por sí mismo: de dónde vengo, para qué estoy en el mundo, y cuál es mi fin. Estas preguntas aún hoy son difíciles de responder, pero como los primeros humanos con capacidad de razonar no tenían ciencia optaron por responder estas preguntas con la metafísica. Así nacen mitos y
religiones que le quitan al hombre la carga de la existencia brindándole la explicación de un origen divino predestinada una vida después de la desconocida muerte e incluso el final del ser humano: ¿cuál es mi origen? Dios me creó. ¿Para que vivo? Para cumplir el destino divino. ¿Cuál es mi fin? Vivir la vida eterna tras la muerte. Pero el primer hombre tenía muchas más preguntas, él no se conformaba por responder las incógnitas de su existencia. Se preguntaba a su vez por la naturaleza que lo rodeaba y qué tan peligrosa era para él, por ello fenómenos como los truenos a los cuales no podía dar explicación los resolvió como obra de los dioses haciendo lo mismo con todo lo que no comprendía. Como dije anteriormente, esto se llega a entender en el origen de la humanidad, cuando no existía la ciencia, pero en la actualidad donde podemos encontrar un estudio de prácticamente todo esto deja de tener sentido.
También los idealistas como Kant, creían que el espíritu, el pensamiento y las ideas eran lo primero y los más importante. A grandes rasgos, los idealistas coinciden en que la materia existe porque los espíritus con las ideas la crean. Esto es lo que es Dios, pues afirman las creencias cristianas que la existencia y todo el universo es creación de un espíritu al cual llaman Dios. En cambio los materialistas dicen que la materia es más importante que el espíritu, es decir, los materialistas no creían en el mundo metafísico ya que si la materia crea al espíritu no son los dioses los que crearon al hombre, son los hombres que son materia los que crean a Dios que es espíritu. Esto Epicuro lo usa para eliminar definitivamente a los dioses o la muerte, ya que las supersticiones que engendran esos pensamientos no nos permiten alcanzar nuestra felicidad.

En conclusión, el materialismo es todo lo que podemos llegar a percibir, mientras que el idealismo son nuestras ideas. Guiándonos por los descubrimientos del ser humano, como la ciencia, entenderíamos que el materialismo es el que lleva la razón en este caso. De hecho, es muy interesante ver las diferentes posturas y como se las ingeniaban para defenderlas en esa época donde la tecnología no estaban tan avanzada. Gracias a el pensamiento materialista nos hemos desarrollado como sociedad hasta hoy, ya que la más mínima cosa, como que las plantas crecen a una cantidad de agua determinada y por suficiencia de exposición al sol y no por dioses que favorecían la cosecha, han sido pensada gracias a los materialistas.

Orlando Cabrera. 1º de Bachillerato

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