El banco del hall.

¿Qué decir si te preguntan cómo te sientes? Que más da, tiene mayor eficacia estudiar la vida de Platón. Los jóvenes nos pasamos durante años, horas y horas en clases en las que el comportamiento ideal de cada individuo es mantenerse sentado sin hablar ni comer, viendo pasar la mañana de asignatura en asignatura cada cual más interesante. Estamos en una edad en la que en el aula estás rodeado de tus amigos y sus cotilleos, un aula en la que puede que esté la persona que te gusta, una edad en la que a nivel personal no sabes ni quién eres. Externo a esto, tu atención sigue concentrada en Platón.

Con todo esto pretendo llegar a mi análisis mañanero desde el hall del instituto; cada día me siento en el banco y, a mi alrededor, pasan cientos de personas, unas calmadas otras, no tanto. Todas coinciden en lo mismo, esto se ha vuelto algo monótono, es un espacio en el que simplemente eres un cordero más que, o haces lo que te ordenan o tendrás que asumir las consecuencias; pero ¿alguien ha pensado en el interior de estas personas? ¿Qué pasará el día de mañana con la sociedad? ¿Estás cómodo con lo que haces? Imagina que te dan libertad para hacer “lo que quieras”… Tal vez no sepas ser tú. ¡Ah! Pero si sabes quién es Platón.

El banco del hall

Que triste que en medio de este teatro que es la vida no te hayan dejado mover tus propios hilos y haberte preguntado: ¿Y tú, cómo te sientes?; Responderás “bien” ¿no? es lo normal. Ahora responde de verdad, un humano es demasiado complejo como para resumirse en una sola palabra. Luego, hablan de bullying, claro, se le debería dar mayor importancia a las inquietudes de las personas. La falta de humanidad en algunos ámbitos puede tener repercusiones de por vida.

Amanda Sánchez (1º Bachillerato)