Fútbol o lucha libre

         Los altercados empezaron justo una hora antes de comenzar el encuentro cuando los aficionados visitantes tomaron las calles de los alrededores de Mestalla (estadio del Valencia). De repente, hubo un enfrentamiento entre un hincha local contra uno visitante, múltiples amenazas e incluso agresiones físicas. Eso desencadenó el caos en Valencia, y la situación se agravó durante el partido en el cual tuvieron que intervenir las fuerzas del Estado a parar ese descontrol. Se llegó a destrozar mobiliario urbano, como pasó en Valencia aquella noche, en la cual se quemaron contenedores, se pintaron fachadas de edificios, e incluso se llegó a quemar y destrozar propiedades privadas con el incendio provocado de una moto y la destrucción de un bar humilde colindante a la calle principal del estadio.

         En mi opinión, la competitividad entre clubes puede llegar a ser beneficiosa para el fútbol, ya que en muchos aspectos le da esa vida al fútbol, pero lo que no ayuda para nada a este deporte tan maravilloso son las actitudes extremistas que permite que la competición se transforme en una pura rivalidad y agresividad siendo un mal ejemplo para los niños que quieran dedicarse a este deporte, ya que los padres incluso tienen miedo de que sus hijos aprendan estas actitudes.

Adrián Suárez (1º de Bachillerato)