La otra versión de Caperucita

Había una vez un lobo que salió una mañana en busca de fresas. De pronto, escuchó ruidos detrás de un árbol pero el lobo no hizo caso porque pensó que era un animalillo del bosque.

Así que continuó con su labor hasta que, de repente, apareció una niña, con una capucha roja, que se abalanzó sobre el lobo para quitarle su cesta de fresas. Éste, atemorizado, se fue corriendo para refugiarse en su casa, pero la niña estaba rabiosa, tenía mucha hambre y, por eso, lo persiguió hasta su refugio. Para lograr entrar en el mismo, la pequeña muchacha se hizo un disfraz de loba y así consiguió engañar al lobo que la dejó entrar.

Cuando éste estaba despistado preparando el té, Caperucita se quitó el disfraz, cogió todas las fresas y salió disparada hacia su casa. El lobo se quedó asombrado y triste, ya que se había quedado sin su comida del día. Y colorín colorado, este cuento se ha acabado.

Natalia Tejera Betancor

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