La peor forma de morir

         Actualmente en muchas partes del mundo existen personas que malgastan, desechan y juegan con la comida, se alimentan sanamente, crecen, viven y mueren, pero siempre en sus vidas han tenido una buena alimentación. Por otro lado, en otras partes del mundo no es así, observamos una calidad de vida muy diferente, muertes que son provocadas por la falta de alimentos, y de insumos. Una situación que es actualmente presentada en países africanos, sur de Asia y en algunos países americanos (Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Guatemala) donde la tasa de muertes provocadas por el hambre aumenta paulatinamente.

         Si hablamos de datos mundiales observamos alrededor de 820 millones de personas en el mundo que sufren de hambruna (2015), la mayoría de la población desnutrida vive en África, y el 60% de ella son mujeres. Como resultado 300.000 muertes maternas ocurren cada año. Además, 2,6 millones de niños mueren de hambre anualmente; esto significa que perdemos a un niño cada cinco segundos. En países americanos los datos tomados en el 2014 por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) el porcentaje de muertes causantes por el hambre está entre el 11% y el 19% a nivel mundial.

         A pesar de que la UE y EEUU han enviado suministros alrededor del mundo con algún tipo de ayuda alimenticia, aún no es suficiente para la población mundial que muere de hambre, y aquí, es donde actuamos nosotros. Deberíamos saber que tan feliz puede ser alguien por poder comer, debemos dar un granito de arena para el mundo, colaborar con esas ONG que intentan eliminar el hambre y colaborar con aquellos que necesitan comer y vivir mejor, dar poco es dar más que nada ¿A qué esperas? Seamos aquellos que también intentamos salvar vidas; no permitamos que los altos poderes nos cieguen; luchemos por eliminar el hambre; pensemos que esa persona que sufre de hambre podría ser tú o yo mañana. No somos quien decide quién muere ni quién vive, pero sí somos aquellos que podemos salvar vidas. No olvidemos que de la historia también vive el hombre y logremos ser esa sociedad que eliminó el hambre. Te invito a dar un granito de arena para aquellos que necesitan comer, te invito a que le des a ellos la oportunidad de comer.

Juan Pineda (1º Bachillerato)