Los disfraces de la sociedad 2021

Desde hace siglos, en el mundo, la mujer ha tenido un papel en donde debe de cumplir la definición de belleza y el rol de la perfección.

Esto ha hecho que las mujeres, a lo largo de la historia, sientan la necesidad de satisfacer esos cánones de belleza que la sociedad de la época implantaba. En la prehistoria, los hombres preferían a mujeres de caderas anchas y grandes senos, ya que se asociaba a la fertilidad, la abundancia y la capacidad de parir y criar hijos sanos y fuertes. En la época medieval, se buscaba la imagen de la mujer más perfecta, la mujer divina e ideal. Ésta tenía que tener la piel pálida, el cabello rubio, preferiblemente liso o ligeramente ondulado, las cejas negras, las mejillas sonrojadas y los labios rojos. Una imagen difícil de conseguir para muchas. Sin embargo, no eran sólo las mujeres las que modificaban su apariencia, aunque. El maquillaje en los hombres solía tener la función de mantener una imagen de juventud y virilidad, de modo que buscaban frecuentes remedios para la calvicie y se teñían el cabello para disimular las canas. En el siglo XVI, las mujeres usaban corsés extremadamente apretados para que su figura fuese más definida y perfecta, llegando a poner en peligro su propia salud, ya que puede causar la desviación de la columna vertebral, o incluso anorexia por limitar el consumo de alimentos. En los años 30, era la década de la lencería, las mujeres se preocupaban mucho por su aspecto físico, puesto que lo que querían era tener un cuerpo perfecto para impactar a la sociedad. En los años 1990, muchas mujeres dejan de comer para adelgazar, aunque no querían perder el tamaño de sus senos, así que se empiezan a hacer cirugías estéticas. Además de que destacaban las mujeres morenas con cabello voluminoso. En la actualidad, estos cánones siguen muy presentes entre la sociedad. Muchas mujeres, se operan para aumentar el tamaño de sus pechos o nalgas. Otras, se quitan costillas para poder reducir el tamaño de su cintura. Algunas, se pinchan ácido hialurónico, para aumentar los labios, resaltar los pómulos o quitar las arrugas de una forma “más natural”. También los hombres se someten a estas cirugías de estética y pinchazos de ácido para reconstruir su rostro, a quienes siguen estrictas dietas y entrenamientos para tener la figura perfecta y definida sin pasar por quirófano.

Aunque la mayoría de los requisitos para cumplir estos cánones de belleza y perfección sean peligrosos para la salud, la sociedad sigue asumiendo esos graves peligros por cumplirlos y hacer desaparecer sus propias inseguridades, no temen de la enfermedad, o de la muerte en el peor de los casos.

Estos cánones han gobernado el pensamiento y las inseguridades de las personas a lo largo de los años, dejando muchas su vida por complacer la imagen pública. Cada uno se debería de querer tal y como es, no por cómo la sociedad quiere que sea.

Yamila Ostolozaga

Digital del Atlántico

09 de diciembre de 2021

Departamento de Lengua Castellana y Literatura

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