Una aventura (Concurso cuento-redacción «Migración. Mar de oportunidades» del FECAM curso 2021/2022)

Mi nombre es María, nací en Armenia Quindío, actualmente vivo en las Islas Canarias con mi esposo Luis y mis dos hijos.


Todo empezó en mayo en el año 2002, en esa fecha yo tenía 20 años, como toda joven tenía grandes sueños, anhelos y muchas ganas de salir adelante; como toda adolescente, a esa edad soñaba con viajar y salir de mi país para poder conseguir mis sueños, tenía grandes planes para conseguir un futuro mejor.


Una tarde, por casualidad, me encontré con una amiga de la infancia llamada Natalia que llegaba del extranjero para pasar unas vacaciones con su familia. Entonces empezamos a hablar de su vida en el extranjero y del tiempo que llevaba allí y me preguntó:

-¿Quieres viajar conmigo?, te puedes llegar a ganar 1.200 euros al mes.


Yo no sabía qué decir porque esa cantidad de dinero nadie en aquí se lo podía ganar. Entonces me dijo:

-Viajemos juntas que yo te puedo ayudar.


Salí muy ilusionada pensando cómo sería mi vida en otro país sin la ayuda de mi familia, pero a veces las oportunidades se dan solo una vez en la vida, entonces acepté y me dijo:

-Viajaremos en dos semanas.


Entonces, llegó el día más esperado. Estuve sentada en una banca del aeropuerto un largo tiempo porque mi vuelo salía a las 7 pm, y emprendería un viaje hacia nuevos horizontes y un mejor futuro. Pensaba en todo lo que dejaría atrás, mi familia y mis amigos, pero todo sería por un buen futuro.


En el vuelo venían varias personas y todas eran de diferentes nacionalidades, pero todas teníamos los mismos sueños para realizar. Al lado de mi silla venía una chica muy atractiva llamada Amanda, tenía por lo menos 25 años. Como estaba a mi lado le pregunté sobre su experiencia en Madrid y de cómo fue que tomó la decisión de haberse ido tan joven a otro país. Amanda me contó lo difícil que lo pasó al comienzo, por no tener papeles, decía que para el inmigrante es difícil empezar, porque al no tener documentos uno es ilegal, la gente era racista y aprovechada. Yo pensaba entonces cómo iría a hacer mi vida en ese país, iba a hacer una inmigrante más con grandes sueños que quizás ni se llegarían a cumplir. En fin, Amanda me contaba muchas cosas, aventuras, cosas buenas, cosas malas y así se nos fue yendo el tiempo y las horas.


Al fin ya íbamos llegando y mi corazón ya empezaba a sentir la ausencia de toda mi familia. Ya empezaría una nueva vida para mí, con nuevos amigos y nuevas experiencias.


Por fin llegamos a Madrid. Natalia y yo nos dispusimos a salir del avión para ir a recoger nuestras maletas. Salimos del aeropuerto y cogimos un taxi rumbo a la casa de Natalia. Llegamos, nos bañamos y nos instalamos y, de repente, Natalia me comento:

-Mira, María, yo te di el pasaje y te voy a dar el alojamiento más la comida mientras tú te organizas, pero yo no puedo colaborarte con lo del trabajo. Yo lo había comentado en la empresa en la que trabajo y me habían dicho que había un trabajo para ti, pero ahora me han llamado para decirme que lo ocuparon, lo que te quiero decir es, que voy a cubrir todos los gastos mientras tu consigues trabajo.

-Muchísimas gracias Natalia, no te preocupes que ya yo me encargo del trabajo – contesté preocupada pero segura de mí misma.


Pasaron los días, los cuales eran cada vez más difíciles para mí, buscaba trabajo y solo encontré alguna hora limpiando en un restaurante. Una tarde me quedé en un parque mirando a los niños jugar y, de repente, apareció la madre de uno, se acercó a mí y me preguntó:

-¿Cómo te llamas?

-María- le contesté.

-¿Cuánto tiempo llevas aquí? – volvió a preguntar.

-Solo unos días y no me ha ido muy bien estoy muy desanimada. – respondí.

-No te preocupes, ya verás que te saldrá algo dame tu número y si se dé algo te llamo. – dijo muy animada.

Le di mi número de teléfono y nos despedimos.


Ya era otro día más para mí, los días pasaban. Una noche estaba sentada en mi cama, de repente, sonó mi celular, era la madre del niño del parque y me dijo:

-Hola me llamo Ana, soy la madre del niño del parque, ¿te acuerdas de mí?

-Hola, ¿Cómo estás? Sí, claro me acuerdo perfectamente- contesté.

-¿Tienes tiempo para encontrarte conmigo mañana? Tengo una propuesta para hacerte – dijo repentinamente.

-¡Ah sí claro estoy libre! – le respondí muy sorprendida.

-Vale, muy bien. ¿Te parece a las 5 pm en el parque? – preguntó emocionada.

-Sí me parece muy bien, nos vemos entonces mañana en el parque a las 5 pm – contesté.


Al día siguiente, llegué al parque y Ana ya estaba esperando. Hablamos un largo rato y me dijo:

-Tengo un trabajo para ti. Después de aquel día que nos vimos, volví a mi casa y hablé con mi esposo sobre ti, porque me llamó mucho la atención las ganas y todo el esfuerzo que hiciste para venir a este país y dejar todo; por eso quiero ayudarte a conseguir un empleo con un buen sueldo.


Yo solo lloraba de la alegría que me daba escuchar todas esas lindas palabras, ya que era una persona que acababa de conocer y que vio todo el esfuerzo que había hecho para salir adelante. Entonces dijo:

-Mi esposo tiene varios almacenes de ropa, ya hablé con él y decidimos ayudarte para que salgas adelante y puedas sacar tus papeles para que tengas mejores oportunidades. Qué opinas, ¿Te parece bien?

Sequé mis lagrimas rápidamente y dije alegremente:

-Por mi encantada, muchísimas gracias de verdad por darme esta oportunidad no la voy a defraudar.

-Sé que no me defraudaras, entonces empiezas la próxima semana. – dijo ella con suavidad.

Me dio un cálido abrazo y así nos despedimos. Llegué a la casa de Natalia muy contenta y le comenté lo que había pasado, entonces me dijo alegremente:

-María estoy muy orgullosa de ti por haber salido adelante sin importar las dificultades que tuviste que afrontar y me alegro mucho de que te hayan dado esta oportunidad tan grande. Espero que todo vaya muy bien de ahora en adelante.

-Muchas gracias Natalia, todo esto lo pude lograr también gracias a ti, a que me apoyaste y me ayudaste en todo lo que pudiste – le contesté alegremente.


Nos abrazamos y nos fuimos a descansar.


La semana que tuve libre me dediqué a conocer por fin esta ciudad de Madrid que es tan grande, tan bonita y que tiene tantos lugares por conocer y explorar. Conocí los museos, su cultura, sus parques llenos de árboles, sus comidas típicas y todo lo que siempre quise conocer cuando pisé por primera vez este país.


A la semana siguiente empezaría mi nuevo empleo lleno de oportunidades esas por las cuales me vine al país.
Estaba muy nerviosa porque todo al comienzo siempre es un poquito difícil, pero yo tenía la fe de que todo iba a salir muy bien. Mi nuevo empleo se trataba de ser dependienta de ropa para caballero. Y entonces conocí a un joven llamado Luis buen compañero de nacionalidad inglesa que me estuvo explicando cómo tenía que hacer mi trabajo.


Pasaron los años y poco a poco me fui convirtiendo en una gran profesional. Me casé con Luis y decidimos irnos a vivir a las Islas Canarias. Tuvimos dos hijos y así fue como formamos nuestra propia familia.


Y así fue como puede cumplir mis sueños de viajar y buscar un mejor futuro para mí.

Emy Yurena Nieves Trejos
Primero de Bachillerato Ciencias Sociales
IES Feria del Atlántico
03/12/2021

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